viernes, 29 de noviembre de 2013

Knockout

Si me visita la ansiedad no me asusta excepto cuando no tengo ni una gota de alcohol, o  cuando me he quedado sin ansioliticos, si estos dos  se agotan es momento del aterrizaje caigo sin freno alguno. Mis pensamientos son como villanos que se arrastran por mi mente. Un trago o dos me salva, pero no golpeo el muro con suficiente fuerza como un boxeador, dos pastillas me noquean y caigo tendido como si hubiese muerto, soy un perdedor caído en el primer round peleando contra si mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario